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viernes, 14 de diciembre de 2012

EL VERANO EN LIMA



La llegada del verano nos brinda más horas de luz, el inevitable calor y bastantes más ganas de salir. Lamentablemente ahora las exigencias laborales son mayores que hace unos 25 años. En aquel tiempo los trabajadores salían más temprano de su centro laboral y por tanto se tenía más tiempo libre. Ahora hay una mayor oferta de diversión, en términos generales una mejor situación económica pero menos tiempo.
Lima como ciudad brinda muchos espacios que son desconocidos aún para muchos a pesar de estar cerca o muy al alcance.
Citaré en primer lugar la parte alta de los acantilados en la zona de Miraflores, que empiezan a la altura de del estadio “Niño Héroe Manuel Bonilla” y termina en el parque Salazar a la altura de Larco Mar. A lo largo de este paseo hay una serie de parques entre los que destacan el “María Reiche”, “El Parque del Amor”, el del “Faro de la Marina”; “Isaac Rabin”, entre otros. Hermosos espacios verdes que permiten caminar, trotar, sentarse en sus bancas, realizar deportes con el parapente e incluso sentarse en el grass y hace un picnic.

Otro espacio abierto que invita al relax es la Costa Verde, cuyas playas permiten gozar del sol y el mar. En sus playas se puede practicar deportes como el surf así como correr o hacer gimnasia al aire libre. Cabe destacar que hay todo un proyecto aún parcialmente en ejecución de obras y mejoras que permitirá unir Chorrillos hasta San Miguel y próximamente hasta el Callao, con una mejor oferta de servicios e infraestructura. La Costa Verde tiene que resolver aún el uso de sus acantilados y la aprobación de nuevas construcciones a lo largo de sus 22.5 que abarcará desde Chorrillos hasta el Callao.
Lima tiene otros espacios como el Olivar de San Isidro, el Campo de Marte, el Parque de Las Leyendas, el Zoológico de Huachipa, los 14  Parques Zonales, los Pantanos de Villa, el Circuito de Aguas y el Parque de La Reserva, el Parque de la Exposición, el Parque de la Muralla y los Balnearios de La Punta y Ancón así como Pucusana, y el famoso centro de diversión en Asia.
En realidad para una ciudad de casi 10 millones habitantes, Lima no tiene suficientes áreas verdes y de esparcimiento. Con ocasión de la construcción de la vía rápida Parque Rímac, se ha anunciado la construcción del parque Ecológico de Cantagallo de más de 4 kms de largo del río Rímac, que se convertirá en un importante pulmón para la ciudad.
Ante la falta de espacios verdes, los limeños pueden ir en el verano a las playas del sur aunque con ciertas restricciones por la urbanización de varias de ellas que han terminado por “privatizar” en la práctica extensas zonas de playas, sin que los municipios hayan actuado.
En el sur la zona de Pachacamac y Lurín son dos lugares que experimentan un boom, con la presencia de restaurantes campestres y también lugares donde hay lugares de crianza de Caballos de Paso Peruanos.
Algo más al sur, en Chilca,  tenemos unas lagunas que tienen propiedades curativas y en donde van muchos limeños para solucionar ciertos problemas de salud. Un poco más lejos, a la altura de la playa León Dormido, está la entrada para el camino que conduce a Azpitia, un nuevo destino gastronómico de Lima y ya en Cañete, tenemos el famoso balneario de Cerro Azul así como Lunahuaná.
Al norte de Lima está Chancay y sus playas como Chacrimar, Huaral, Huacho, Supe y Barranca que no solo ofrecen lugares como Caral, Paraiso, la Albufera de Medio Mundo. Gastronomía, campiña, playas, lugares arqueológicos e históricos.

No hay motivo para no gozar del verano¡¡¡ Para mayores detalles, escríbanos a reservas@ecoaventuravida.com




miércoles, 5 de enero de 2011

Costa verde y brisas de cambio


AL GRATIFICANTE REENCUENTRO CON LA COSTA VERDE

Unos 25 años atrás la Costa Verde era un lugar transitado solamente entre diciembre y marzo de cada año. A partir de ese mes, muy pocos autos transitaban por esta costanera y todo quedaba casi en silencio.

La Costa Verde era llamada así porque estaba llena de verdor producto de la caída de aguas subterráneas sobre los acantilados. Sus playas eran muy concurridas por gente que llegaba en omnibuses que recorrían los barrios de Pueblo Libre, Jesús María y otros distritos aledaños o de gente que bajaba por Barranco, por el camino de los antiguos baños. Muchos recordaran sus días de playa en los Yuyos, Redondo, Makaha, Barranquito, Agua Dulce o La Herradura.

Sin embargo los días de su esplendor se apagaron. Varias fueron las razones: la crisis que hizo que cerraras locales emblemáticos como La Máquina del Sabor o malas gestiones municipales terminaron por malograr el famoso balneario de La Herradura. El caos y la congestión se apoderó de esta zona.
Con el inicio del nuevo siglo, nuevos aires soplaron la Costa Verde, sin embargo no siempre se contempló el cuidado del medio ambiente o el bien común y se priorizaron determinados intereses. La construcción de restaurantes que tapaban la visión del mar, la instalación de espigones para la construcción de un club marino que “privatizó una buena área de playa”, la increíble congestión de autos que usan como vía rápida la Costa Verde; son algunos de los malos ejemplos de lo que no se debe hacer.

Sin embargo el Proyecto de la Autoridad Autónoma de la Costa Verde ha logrado consolidar el desarrollo en esta zona marítima. Lima está dejando de estar a espaldas del mar y distritos como Magdalena y San Miguel que incluso no tenían playas, pronto las tendrán. Nuevos malecones, escaleras de acceso que han posibilitado que miles de personas bajen a la playa de manera segura, zonas de esparcimiento que ya son usados por miles de personas y un gran valor agregado: las casas y terrenos aledaños cobrarán nuevos valores. Ejemplos a resaltar es la labor del Municipio de San Miguel que ya ha avanzado en la reforestación de sus laderas, ornamentación de sus malecones, construcción de sus lozas deportivas y la gran inversión en la construcción de edificios multifamiliares en la parte alta del acantilado.

Esperemos que pronto la Costa Verde sea verde de nuevo e incluso antiguos proyectos como el Festival de Música de Agua Dulce vuelva a ser realidad y que clubes de alta data como el Samoa o Waikiki sigan dando lustre a esta hermosa zona de Lima y que los veranos como el que acaba de iniciar sean realmente estaciones llenos de alegria, calor, color y de inolvidables experiencias frente al mar.
Desde este lado de la mágica bruma, sus amigas y amigos de
ECOAVENTURA VIDA