México ha sufrido los embates de un huracán de grado 5 con
vientos que llegaron a los 300 kilómtros por hora. Un fenómeno de esta
naturaleza pudo traer graves consecuencias tanto en la pérdida de vidas humanas
como daños materiales; sin embargo no
fue así afortunadamente, debido a la
previsión y al trabajo de las diversas instancias de estado mexicano quienes con eficiencia y
compromiso enfrentaron el fenómeno natural.
Esto podría ser solo una buena noticia para el hermano pueblo
de México sin embargo debería ser también un
ejemplo de organización, planificación y ejecución de una serie de medidas ante
el próximo fenómeno del Niño en el Perú que se espera que sea de intensidad
fuerte a extraordinario.
Con los cambios climáticos muchos de los fenómenos que están
ocurriendo en el mundo son algunas veces impredecibles en cuanto a su
intensidad e incluso su ocurrencia http://ecoaventuravida.blogspot.pe/2011/02/cambio-climatico-y-sus-consecuencias-en.html
Sin embargo cuando los encargados de los programas de Defensa
Civil son los mejores en su ramo hay la garantía de que se van a llevar a cabo
las medidas adecuadas y en el tiempo oportuno.
Muchos recordamos los efectos del Fenómeno del Niño de 1998 cuyas consecuencias fueron tremendas para la
economía del Perú. Así mismo en épocas más recientes como las lluvias
de inicio de año, trajeron graves
consecuencias para los habitantes del
distrito de Lurigancho-Chosica en Lima. Luego de la atención a los damnificados
que habitaban en la zona del desastre vemos con indignación cómo el municipio
de este distrito y el Metropolitano no han tomado las medidas para que la gente
no vuelva a habitar las zonas de quebradas o en los lechos de río.
Todas las previsiones
hay que tomarlas con la debida anticipación y aprender de los errores y
experiencias pasadas.
No es posible que ad portas de sucesos
de impredecibles consecuencias; medidas de seguridad mínima aún no se apliquen.
Cuando se les ha obligado a los pobladores a dejar esas zonas de desastre, los
habitantes arguyen que no tienen dónde ir. Es posible que así sea pero para
ello están las autoridades que deberían organizar reubicaciones de poblaciones
asentadas en zonas donde nunca debieron estar.
En las últimas semanas se ha venido trabajando en la zona norte del Perú en lo que respecta a
limpieza de cauces de ríos, protección de infraestructura y en la organización
de la respuesta que deberá realizar el Estado para paliar las consecuencias que
se esperan de un fenómeno excepcionalmente fuerte.
Así como en el norte del Perú se esperan lluvias fuertes, es
posible que en el sur haya graves sequías y en Lima, lluvias en una zona donde
no ocurren éstas. Hay zonas en la capital que han sido construídas sobre
antiguos cauces de río como la zona de
San Diego por ejemplo. Ya esta zona ha experimentado graves daños como
consecuencia de desbordes del rió. Esperamos
que en este caso se tomen ya las medidas de caso para evitar lamentables
situaciones.
Todas las medidas que
se tomen no son suficientes cuando de por medio está la vida de miles de
personas. Afortunádamente, al parecer, se están tomando las previsiones del
caso. Esperamos que en la ejecución de los planes se sea eficiente – tanto en
la oportunidad como en el otorgamiento de recursos para llevar a cabo las
medidas de contingencia - a fin que el
impacto sobre la vida de las personas y la economía del Perú sea el menor
posible. Recordemos que grandes civilizaciones preincas desaparecieron por efectos de fenómenos naturales. No podemos repetir la historia¡¡
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