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viernes, 4 de mayo de 2018

TRANSPORTE URBANO EN LIMA: URGENTE MIRADA


Foto: Portal de El Metropolitano

Hoy los operadores del Metropolitano y autoridades de la Municipalidad Metropolitana de Lima (MML)  deberán evaluar un alza en el servicio que ofrecen. Un sinsentido, máxime que quienes nos movilizamos en tramos cortos terminamos subsidiando a aquellos que hacen la ruta completa en muchos casos. Hoy el servicio cuesta 2.50 soles. ¿A cuánto quieren subir la tarifa?

Hará 28 años estuve en Europa y ya se pagaba una tarifa diferenciada de acuerdo a la distancia recorrida y no solo eso, sino que todo el transporte (metro, tranvía, buses y trenes de corto trayecto) estaba integrado como sistema. Hoy en día con un avance tecnológico mayor es inconcebible que aún no se pague de esa forma en Lima. Incluso los usuarios tenían tarjetas que les permitían viajar durante todo un año pagando una cantidad fija. Algunos dirán que eso es imposible por los “pepe, el vivo” más eso se soluciona con medidas drásticas que obliguen a pagar al transgresor multas considerables o incluso detención por tiempos como 24 o 48 horas en alguna comisaría cercana.

Está claro también que la informalidad del transporte atenta contra ello más las autoridades no hacen nada para solucionar este álgido problema. Por ejemplo, en la avenida Javir Prado han sido retirados micros obsoletos más la avenida exclusiva para el Corredor ha sido invadida por colectivos piratas. Ni qué decir de la lentitud con la que el Congreso ve el tema de la creación de una Autoridad de Transporte de Lima y Callao y menos qué hace la policía para combatir el transporte en colectivos y motos (¡¡) cuyos paraderos están en importantes y visibles puntos de la capital como el Paseo Colón, Colmena, 28 de Julio y la Panamericana Sur.

El tema del transporte en Lima sigue siendo álgido. Cientos de miles de limeños pasan entre 3 a 5 horas diarias en unidades de transporte atiborradas por el incumplimiento de los operadores en dotar de más unidades a las rutas del Metropolitano. ¿Qué hace la MML? Pues muy poco o nada.
Entre tanto la Línea 2 del Metro avanza al “ritmo de la tortuga” en medio de una posible sobrevaluación, que aún no es esclarecida.

Otra de las obras que siguen durmiendo el sueño de los justos es la ampliación de la ruta norte del Metropolitano cuyo tramo El Naranjal-Carabayllo sigue en planos ocasionando tremendos costos a las operadoras pues tienen que trasladar vacíos decenas de buses hasta el patio central de la ruta. Falta poco para que el actual alcalde termine su mandato y las promesas para hacer esta obra se las llevarán el viento. Y seguro en los próximos años, el mismo Castañeda volverá a querer engatusarnos o quizás ahora su “heredero”, un hijo de escasos pergaminos.

Esperemos que los candidatos a la alcaldía de Lima Metropolitana nos digan qué harán y cómo lo harán. Basta de bufones, advenedizos o vendedores de humo mediáticos.

No podemos seguir siendo una capital donde sus habitantes pasen “las de caín” para movilizarse.

miércoles, 7 de marzo de 2018

NO MAS CAOS¡



Foto: Todo Autos

Para describir el caos que significa el transporte en Lima no se necesitan sesudos análisis de oeneges dirigidas por especialistas que antes han estado del otro lado del mostrador o sea ocupando cargos públicos con los cuales hicieron poco o nada para solucionar el grave problema de movilizarse en la capital del Perú.

El domingo pasado y ayer, el diario El Comercio ha publicado sendos informes sobre el servicio de taxi y de colectivos informales que son parte del problema señalado.
Muy buena descripción de la problemática pero es necesario decir que ellos, entre otros, son parte del problema (y lo retroalimentan) debido a que desde el Estado no somos capaces de solucionar las causas de tanta informalidad y caos.
El informe del decano muestra que hay una evidente sobreoferta de taxis, donde no están cuantificados servicios como taxis por aplicativo como Beat o Uber. ¿Por qué usamos taxi en vez de tomar un bus de servicio público? Sencillamente porque éste no satisface con calidad la necesidad de trasladarse en la ciudad. Un caso patético es el del Metropolitano donde en las horas punta los usuarios viajan apiñados como en los buses que existían antes que las combis invadieran las calles de Lima. ¿Dónde están los organismos reguladores o la Municipalidad de Lima? ¿Acaso los concesionarios del servicio han cumplido con haber incorporado más buses al sistema como debería estar en los compromisos asumidos?

Está pendiente en el Congreso la creación de un organismo que vele por el transporte público tanto en Lima como en el Callao, como debería ser, pero hasta ahora no se discute esta propuesta que hizo el Ejecutivo meses atrás. Dejadez que permite que taxis que no obtienen el permiso para circular en Lima, lo obtienen en el Callao con el que circulan sin problemas.
La existencia de colectivos informales en varias rutas de la capital nos muestra dos cosas; una, la incapacidad para que el Estado haga cumplir las leyes y normas que emite y dos, la realidad –vale decir una demanda insatisfecha- plantea la necesidad de adaptar las normas a dicha realidad.

El caos de transporte no se limita a normas sino básicamente a su cumplimiento. Requisitos engorrosos implican que las normas tiendan a no cumplirse por el alto costo que representa su cumplimiento. Sin embargo ya es hora que los cientos de unidades de servicio público y sus respectivos conductores que tienen decenas de miles  de soles por pagar debido a infracciones dejen de circular. Los que tienen que afrontar estas responsabilidades son informales y por tanto casi no hay forma de que afronten los requerimientos de pago. No es posible que la ley proteja a los propietarios de las unidades infractoras so pretexto que no pueden ser incautadas porque son “armas de trabajo” o menos que combis destartaladas sigan circulando apelando al “derecho de trabajar” que dicen tener los propietarios de ellas.
Evidentemente la realidad ha sobrepasado a un orden caduco. No es posible que la policía no haga nada para impedir los paraderos de colectivos informales que funcionan a vista y paciencia al punto que El Comercio los señala con precisión.
Es cierto que hay detalles muy puntuales que hay que tomar en cuenta como que si en un auto de uso particular que hace servicio público chocase y hubiera heridos, éstos no podrían ser atendidos con la cobertura de un seguro que no cubre estos hechos. La creación de un producto ad hoc deberá ser tarea para las compañías de seguros para ampliar su  demanda y por consiguiente sus ventas.
Finalmente, en relación al servicio de taxis por aplicativo, no es posible que un servicio que funciona bien (precios y calidad adecuados) sea objeto de ciertos intereses y quieran sacarlos del mercado. Veamos qué hacer para formalizar un servicio que no está regulado antes que la ciudadanía concluya que lo “no regulado” debería ser la opción pues funciona “mejor”.

Ya es hora que se trabaje pensando en soluciones. Con imaginación, dedicación y vocación de servicio desde el Estado y que los ciudadanos pongamos nuestro granito de arena.

jueves, 20 de julio de 2017

BASTA DE CHOSICANOS Y ORIONES

Foto: Andina
Cuando transitamos por las calles de Lima y sufrimos su tráfico infernal, se nos viene en mente varias cosas cuya desaparición en vez de haber sido un gran salto hacia adelante terminaron siendo una maldición para esta Lima Querida.
Una de las primeras cosas que desaparecieron fueron los tranvías que al final de su existencia dieron pase a los buses alemanes Bussing como parte de un sistema municipal de transporte que terminó quebrando y su heredera,  la empresa ENATRU (Empresa Nacional de Transporte Urbano) terminó fagocitada por la crisis de los 80s.

Como dice un dicho antiguo, “a veces el remedio termina siendo peor que la enfermedad” y esto fue el transporte en combis, primero en la ruta Avenida Tacna-Miraflores. Los buses atiborrados no podían atender la creciente demanda de pasajeros siendo entonces que se “liberalizó” el transporte urbano de pasajeros dando paso a la importación de unidades de segundo mano y de “timón cambiado”. Esto se convirtió también en un “colchón de autoempleo” que absorvió la mano de obra de miles de empleados públicos que tuvieron que salir del Estado y sus empresas quebradas.

El remedio fue temporal y la demanda pudo ser atendida pero la informalidad llevó a que las rutas se llenaran de “combis y coasters” y de conductores que no respetaban ni las señales  ni el reglamento de tránsito. Han pasado algo más de 25 años y seguimos hablando de demanda mal atendida a pesar de intentos de reformas inconclusas y la aparición de corredores exclusivos como las rutas Rimac-Miraflores; La Marina-Javier Prado y San Juan de Lurigancho – Lima;  del Metropolitano sin que aún acaben de construir el tramo que una el terminal del Naranjal con Carabayllo y que debería ser inaugurada en el año 2018 y la Línea 1 del Metro de Lima (la Línea 2 no se sabe cuándo estará concluida).

Lima es el principal destino en cuanto a llegadas de turistas, muy aparte que es el principal hub que une el país con todos los destinos sea usando vía terrestre o aérea, sin embargo presenta  este citado problema que imposibilita ofrecer una ciudad más segura y ordenada. Grandes obras aún están en pendiente como la extensión de la Costa Verde que unirá la costa sur con el Callao y ni qué decir de la ampliación del Aeropuerto Jorge Chávez, el mismo que ya trabaja a su máxima capacidad ocasionando que en las horas punta halla atrasos y demoras.
A ello hay que sumar varios temas pendientes que deberán ser afrontados con decisión y eficiencia como la creación de una Autoridad Unica de Transporte Lima-Callao; una reforma integral del sistema de taxis y colectivos, los mismos que hoy transitan de forma informal en una gran medida siendo causantes de la congestión vehicular y la puesta en marcha de otros corredores viales transitados por buses modernos que reemplacen de una vez por todas a vetustas e inseguras unidades. Basta ya de empresas fantasmas como Orión o El Chosicano.

Ojalá que el Ministerio del Ramo y las Municipalidades de Lima Metropolitana y el Callao tomen al toro por las astas y se aboquen a la solución del grave problema que aqueja a ambas provincias. Y por supuesto que la solución tiene que ir acompañada de la inversión privada como las que han realizado empresas de transportes como la Línea 18, modelo de gestión, y que las empresas de transportes interprovincial retiren sus terminales de las zonas céntricas y al igual que, por ejemplo, la Terminal Lima Norte se muden a zonas donde causen menos congestión.


Esperemos que la modernidad llegue de una vez por todas al sector de transporte urbano de pasajeros y la infraestructura que se requiere esté ya disponible al servicio de los sufridos usuarios.

lunes, 16 de febrero de 2015

TRANSPORTE PUBLICO: UNA AGENDA AUN PENDIENTE

Un sondeo de la empresa IPSOS publicado en el prestigioso diario El Comercio nos muestra  la agenda pendiente respecto al transporte en la ciudad de Lima. Un 70 % de los habitantes de Lima se movilizan en transporte público (combis, micros y buses), un 4 % en el Metropolitano y 1% en el Tren Eléctrico, vale decir que demanda hay como bien recalca el experto Miguel Torres. Ese 75 % de limeños  pasa 105 minutos –en promedio por día- movilizándose entre su hogar y sus centros de labores, estudios y otro lugares.

jueves, 31 de julio de 2014

LA REFORMA DEL TRANSPORTE PUBLICO

Un gran cambio debió haber empezado este último 26 de julio: la tan ansiada reforma del transporte público.
La Municipalidad de Lima Metropolitana puso en marcha el primero de los 5 corredores complementarios que unirán 5 grandes rutas y que en teoría deberán complementarse con el sistema del Metropolitano y las 5 líneas del Tren Eléctrico (una de ellas ya en operaciones en toda su ruta Villa El Salvador – San Juan de Lurigancho).