Muchas veces hemos escuchado acerca de un dicho
antiguo, “gota a gota el agua se agota”, situación que la sufren aún muchas personas que a
diario tienen que proveerse de agua escasa y cara, producto del agotamiento de
las fuentes de aprovisionamiento de este líquido vital o porque no han accedido
a conexiones domiciliarias. En Lima hay aún 1 millón de personas que no tienen
acceso al agua y saneamiento básico y 1 de cada tres pobladores rurales también
sufren de este problema.
