Nadie o muy pocos niegan la importancia del turismo como generador de
empleo, divisas y desarrollo. Así lo demuestra el gran impacto que ejerce, por
ejemplo, en la región del Cusco gracias a las visitas de miles de turistas.
Pero para crecer en términos como plantea el nuevo gobierno (duplicar la
llegada de turistas receptivos en los próximos años) se requiere no solo buenas
intenciones.
El Presidente Kuzcynski ha dicho que hay “muchas viudas adineradas
interesadas en atractivos que tiene el Perú”.







