Perú
Cuando
la realidad se vuelve irresistible, la ficción es un refugio:
refugio
de tristes, nostálgicos y soñadores.
Mario Vargas Llosa.
Conocimos mi esposo y yo, la República
del Perú, hará unos 15 años, quizá más… y nos pareció fascinante a pesar del
ambiente peligroso por la existencia de “Sendero Luminoso”. Sin embargo, ahora
invitada por Martha Elsa Durazzo Magaña, para participar en un encuentro de
poetas -aún sin que yo lo sea-, garrapateé unas líneas que más o menos rimaran
y acepté con gusto la invitación. Viajé
con Isabel Lorenzo Gómez (ella si es escritora) y hacia allá nos dirigimos.
Si bien Perú tiene
como idioma oficial el español, los moradores hablan también el quechua, el aimara,
amén de otras lenguas y dialectos indígenas. Hoy con hoy, su forma de gobierno,
es la República democrática presidencial, encabezada por el Presidente Ollanta Humala,
de quien se esperaba más de lo que ha hecho por su pueblo.
Durante el vuelo
leí algo acerca de su interesante historia: el Antiguo Perú se remonta a 20,000
años atrás, ante de que se fabricara la cerámica y que existieran los incas. Estos
hombres ¿cruzaron el estrecho de Bering durante la última glaciación?, o
¿atravesaron el mar-océano desde la Polinesia, hasta las costas peruanas? No se
sabe a ciencia cierta que sucedió, pero si, que en la cueva de Pikimachay,
cerca de Ayacucho se descubrieron esqueletos de homínidos así como herramientas
de piedra, cuchillos de caza y pinturas rupestres, al igual que en Paiján,
cerca de La libertad, amén de otros sitios de igual antigüedad. Fue una región
de civilizaciones sucesivas hasta el surgimiento de la ciudad de Caral-Supe en
el año 3200 a. C., es decir hace más de cinco mil años y por lo tanto contemporánea
de ciudades en China, Mesopotamia, India y del mismo Imperio Egipcio.
El Imperio Inca
fue el último Estado autóctono o indígena, que dominó gran parte del occidente
sudamericano hacia el siglo XV. Entre 1532-1533, Perú fue conquistado por el español
Francisco Pizarro. El proceso histórico de anexión del Imperio incaico al
Imperio español relatado por el cronista Felipe Guamán Poma de Ayala, menciona
el primer contacto entre un español llamado Pedro de Candía y el Inca Huayna
Cápac. Sin embargo, fue a principios de 1532 que un ejército incaico se topó
con los conquistadores españoles, justo durante la guerra fraterna entre los
dos herederos al trono cuzqueño: los medios hermanos Huáscar y Atahualpa, ambos
hijos del recién fallecido Emperador Inca: Huayna Cápac.
En este
encuentro, Atahualpa fue tomado prisionero por Francisco Pizarro y semanas
después, ejecutado por órdenes de él. Sin embargo, tras el inicio de la
conquista española el imperio incaico sobreviviría hasta 1572 año en que el
virrey Francisco de Toledo ejecuta al último Sapa Inca: Túpac Amaru I. Las
reformas borbónicas del siglo XVIII suscitaron diversos levantamientos contra
la autoridad colonial, cuyo máximo exponente fue la rebelión de Túpac Amaru II
y con la promulgación de la constitución de 1812, se difundieron ideas de
autonomía política en toda la América española. Perú declaró su independencia de
España, el día 28 de julio de 1821, pero esta Independencia fue consolidada tres
años después, gracias a la batalla de Ayacucho.
El país cuenta
con una superficie total, de: 1 285 216,20 km², en los que habitan, según el
último censo de 2013: 30 475 144 hab. Su moneda es el Nuevo sol. Está situado
en el mismo uso horario que el nuestro. Su capital histórica: fue la bella Cuzco,
siendo hoy día, la ciudad de Lima.
El Perú (en
quechua y en aimara: Piruw), oficialmente República del Perú, es un estado
soberano situado en la parte occidental de América del Sur, que limita: al
norte con Ecuador y Colombia, al este con Brasil, al sureste con Bolivia, al
sur con Chile y al oeste con el océano Pacífico. Su hermoso territorio se
compone de diversos paisajes: extensos valles, amplias mesetas y sobre ellas,
se yerguen las altas cumbres de los Andes que corren al oeste hacia la costa
desértica y al este, hacia la exótica, pero explotada Amazonia. Es uno de los
países con mayor diversidad biológica del mundo y de mayores recursos minerales,
mismos que se explotan desde el S XVI, cuando llega Pizarro y con él, la cruel
conquista, tras la cual el territorio fue transformado en un virreinato más del
Imperio español. De inmediato se inició la explotación del oro y la plata gracias
al trabajo forzado de los indígenas; más tarde, de esclavos negros traídos del
África: hoy son los canadienses quienes llevan a cabo dicha explotación.
Después de la
Independencia, el país se mantuvo en recesión y bajo el caudillismo militar
hasta la bonanza de la era del guano, que terminó poco antes de la Guerra del
Pacífico. En la posguerra, se cimentó una política oligárquica. Los gobiernos
democráticos sucesivos fueron constantemente interrumpidos por golpes de
Estado.
En 1968, se
impuso una dictadura militar. El gobierno democrático fue restablecido en 1980,
pero al mismo tiempo, dio inicio a un sangriento conflicto armado entre los
grupos terroristas de Sendero Luminoso y el Estado. En 1990 se implementó un
modelo neoliberal, cuyas bases continúan vigentes. A inicios del siglo XXI, el
país experimentó un importante crecimiento económico y reducción de la pobreza,
aun soportando la gran desigualdad socio-económica. Entre sus principales
actividades financieras se incluyen la agricultura, la pesca, y la manufactura
de productos como los textiles. La riqueza
de la minería, desafortunadamente, permanece en manos extranjeras.
La cultura
peruana es diversa como resultado del intenso mestizaje originado en antes y después de la colonia. A ello se une la posterior
influencia de migraciones procedentes de China, Japón y Europa. El idioma
principal y más hablado es el español, aunque como dije antes, un número
significativo de peruanos habla diversas lenguas nativas, siendo la más
extendida el quechua sureño.
Políticamente,
el país está organizado como una república presidencialista.
Administrativamente, se divide en veinticuatro departamentos, amén de la
Provincia Constitucional del Callao. Ese fue el Perú, al cual nos dirigimos…
Continuará.
Alicia
Dorantes C.
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